El Laboratorio devuelve a las comunidades los resultados del análisis de la sostenibilidad de sus montes

La Universidad de Santiago —a través del Grupo Histagra y el CISPAC— y la Universidad Pablo de Olavide, en el marco del proyecto Laboratorio Ecosocial do Barbanza, han desarrollado una metodología específica para montes vecinales, combinando fuentes históricas, trabajo de campo e indicadores ambientales, sociales y económicos.

5 de junio 2025 – Durante el mes de mayo se celebraron las jornadas de devolución Construyendo en comunidad, organizadas por el Laboratorio Ecosocial do Barbanza en Baroña (Porto do Son), O Carballo (Friol) y Zobra (Lalín). Estos encuentros, desarrollados con la colaboración de la Universidad de Santiago de Compostela —a través del grupo HISTAGRA y del CISPAC— y la Universidad Pablo de Olavide, sirvieron para compartir con las comunidades vecinales los resultados del análisis de la sostenibilidad de sus montes, al tiempo que se recogieron aportaciones y propuestas para orientar, desde el conocimiento colectivo, los caminos de futuro de cada monte.

Las jornadas se enmarcan en un proceso más amplio de investigación y acompañamiento iniciado por el Laboratorio en 2020, con el propósito de poner en valor las formas históricas de manejo comunal y apoyar la transición hacia modelos de gestión más sostenibles. Desde 2021 se han impulsado iniciativas prácticas basadas en la sostenibilidad, y en 2024 el proyecto fue seleccionado en la convocatoria para el impulso de la bioeconomía forestal de la Fundación Biodiversidad del MITECO, en el marco del PRTR, financiado por la Unión Europea – NextGenerationEU.

En el marco de este proyecto, las universidades llevaron a cabo un análisis en profundidad de tres comunidades piloto: Baroña, O Carballo y Zobra. El trabajo combinó fuentes históricas, documentación comunitaria, entrevistas y visitas de campo, y adaptó la metodología del metabolismo social a la escala de los montes vecinales para evaluar su sostenibilidad desde una perspectiva ambiental, social y económica, así como los servicios agroecosistémicos que proporcionan.

Este análisis permitió desarrollar una metodología propia, que ahora se aplicará en el acompañamiento a las comunidades de montes de Rianxo —integradas en la Plataforma pola Defensa do Monte— en su proceso de transición hacia una mayor sostenibilidad. El diagnóstico de cada monte se basa en un diálogo estrecho con las personas comuneras, así como en el estudio de la cartografía y de la documentación histórica y actual.

En el caso de las tres comunidades piloto, se analizó la evolución histórica del uso de los montes, desde su papel como soporte de los agroecosistemas tradicionales hasta los procesos de forestación durante la dictadura y la posterior recuperación como espacios multifuncionales al servicio de las comunidades. Los resultados actuales recogen una amplia variedad de usos: producción de madera, ganadería extensiva, apicultura, actividades recreativas y culturales, conservación ambiental o generación de energía eólica. Estos usos fueron valorados en términos de servicios ecosistémicos con un enfoque integral.

El análisis metabólico —cuantificación de insumos, biomasa socializada, productividad energética…— y agroecosistémico —servicios como la provisión de agua, fijación de carbono, actividades culturales, generación de empleo— ofrece resultados muy relevantes sobre el valor de los montes vecinales para la sostenibilidad y el futuro de los espacios rurales.

Además del análisis cuantitativo, se elaboraron mapas de usos que recogen las funciones productivas (madera, pastos, apicultura), sociales (recreación, fiestas, educación), ambientales (biodiversidad, fijación de carbono) y patrimoniales de cada monte. Toda esta información, construida con metodologías participativas, busca reforzar la capacidad de decisión de las CMVMC, mejorar su autonomía en las relaciones con la administración y contribuir a la planificación de futuros posibles.

Las jornadas permitieron identificar retos comunes y fortalecer el conocimiento compartido entre las comunidades. Esta primera fase de trabajo con las comunidades piloto ha servido como base sólida para extender la metodología a otras CMVMC, especialmente las de Rianxo, con una clara voluntad de construir herramientas útiles y adaptadas a la realidad de cada territorio.

El Laboratorio Ecosocial do Barbanza cuenta con el apoyo de la Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) en el marco del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR), financiado por la Unión Europea – NextGenerationEU.

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